Mantenimiento de la máquina de coser: limpiando y lubricando

Así que has decidido comprar maquina de coser, ya la tienes en casa y la has estrenado. La estrenas, realizas tus primeras labores… ¡Estás muy contenta!

Pasan las semanas y los meses y te haces con tu máquina, cada vez le sacas más provecho y ya la utilizas con soltura, pero…

Después de unos meses la máquina ya no se porta igual. Se ha vuelto más ruidosa y el hilo se comienza a atrancar a menudo. El acabado de la labor se resiente, ¿será posible que, con solo unos meses, se haya echado a perder la máquina de coser?

El mantenimiento, algo básico

¡Pues claro que es posible! Como cualquier otra máquina con partes móviles, tu máquina de coser necesita un mantenimiento básico para poder funcionar correctamente.

Mantenimiento de la máquina de coser

El mantenimiento de la máquina de coser es algo que puedes (¡y debes!) hacer tú misma. Ello alargará la vida útil de tu máquina, ahorrándote averías y permitiendo que, tras muchas horas de trabajo, siga funcionando como el primer día.

Ya lo hemos visto: un mantenimiento deficiente provoca que nuestra máquina de coser deje de funcionar correctamente. Se vuelve ruidosa, se repiten los atascos del hilo… se pierde calidad en la labor.

Para evitar todo eso es necesario limpiarla regularmente. Incluso después de cada uso, si es posible. En cualquier caso, siempre, siempre, siempre debes limpiarla después de trabajar con géneros que dejan pelusa, como la franela. Si no lo hacemos, la pelusilla se mezclará con el aceite de los mecanismos creando una pasta que obstruirá las piezas móviles de la máquina de coser.

Limpiar la máquina de coser

La placa y los dientes de arrastre son lugares especialmente delicados donde los trozos de hilo o la pelusa pueden entorpecer bastante el funcionamiento de la máquina de coser, así que hemos de cuidar especialmente la limpieza de estos lugares, como el alojamiento de la canilla.

Por supuesto, para realizar una limpieza correcta debes conocer bien las partes de tu máquina de coser, cómo desmontarlas (las máquinas de coser suelen incluir los destornilladores necesarios para ello entre los accesorios) y cómo volver a montarlas después.

Por lo general, al menos las primeras veces (con el tiempo serás capaz de hacerlo con los ojos cerrados), necesitarás:

  • El manual de la máquina de coser (si no lo conservas búscalo en internet), ya que en él te explica paso a paso qué partes desmontar y cómo hacerlo para realizar un mantenimiento correcto
  • Las herramientas necesarias para desmontar las partes de la máquina de coser que, como ya hemos comentado, suelen venir entre los accesorios incluidos con la máquina de coser
  • Un kit de mantenimiento, que también suele venir con los accesorios al comprar la máquina (aunque no siempre), y que incluye:
    • Un cepillo pequeño para la pelusa
    • Aceite especial para máquina de coser

Antes de empezar

Como queremos que el asunto llegue a buen puerto, antes de comenzar tenemos que tomar una serie de precauciones básicas que no está de más recordar:

  1. Desconecta la máquina de coser. No sólo con el interruptor: desconecta por completo el cable de alimentación.
  2. Utiliza siempre y exclusivamente aceite para máquina de coser. Es un aceite especial, transparente, y no vale cualquier otro, tiene que ser específico para este uso. Es muy barato y lo puedes encontrar en cualquier tienda de costura.
  3. No desmontes nada que no conozcas, especialmente si no estás segura de saber cómo volver a montarlo. Lo mejor es que te ciñas a las instrucciones que aparecen en el manual de tu modelo de máquina de coser.
  4. Antes de empezar, retira el prensatelas y la aguja: no queremos accidentes.

Limpieza de la máquina de coser

Una vez que hemos tomado estas precauciones, que conocemos las partes que indica el manual y que estamos totalmente seguras del procedimiento, de qué partes vamos a desmontar y de cómo hacerlo (y de cómo volver a montarlas después), podemos empezar.

Ve paso a paso, no hay prisa. Y si hay prisa, mejor busca otro momento en que tengas más tiempo: las prisas no traen nada bueno. Asegúrate de retirar toda la pelusa con el cepillo. Un bote de aire comprimido (se puede encontrar en muchas tiendas) puede ayudar, aunque si no podemos contar con uno siempre se puede soplar. 🙂

Presta especial atención a las zonas por las que pasa el hilo, ya que es en esas zonas donde más pelusa suele acumularse (la propia pelusa que suelta el hilo). Como hemos dicho antes, bajo la placa y el alojamiento de la canilla son zonas que necesitan especial atención.

Engrasando

La máquina de coser tiene partes móviles y, para su correcto funcionamiento, es necesario que esas partes estén bien engrasadas para que no se produzcan ruidos excesivos ni desgastes innecesarios. Un correcto engrasado de la máquina de coser aumentará su vida mucho, y hará que durante toda esa vida funcione mucho mejor.

Engrasar la máquina de coser

De nuevo, consulta el manual de tu máquina de coser, en él te indicará en qué partes debes aplicar el aceite. El aceite para máquina de coser vienen en botecitos pequeños con aplicador (un tubito en forma de cono). Lo mejor es que utilices ese aplicador. Si viene en un bote o una botella normal, busca uno con el que puedas controlar la cantidad de aceite que echas.

Y es que la máquina tiene que estar engrasada, pero no puedes pringarla de aceite. Por norma general, si gotea es que has echado demasiado. El exceso de aceite tampoco es bueno porque, como hemos dicho antes, se mezclará con la pelusa creando una pasta que puede obstruir las piezas móviles, además de que puede manchar la labor.

Según aplicas el aceite utiliza la polea manual para mover el mecanismo y que el aceite se reparta uniformemente. De no hacerlo, sólo aplicarás aceite en las piezas visibles y el resto quedarán sin lubricar.

Una vez que hayamos terminado, volvemos a montar todas las piezas (ojo, vigila que ninguna gotee aceite).

Algunos consejos útiles

El polvo es un gran enemigo de nuestra máquina de coser. Muchos modelos incluyen, al comprarlas, una funda de plástico antipolvo. ¡Úsala siempre! Si no venía una con la máquina, compra una. Son muy baratas y muy útiles para proteger la máquina de coser entre usos.

Aléjala de las ventanas. Son fuentes inagotables de polvo.

Si no vas a usarla durante una temporada larga, guárdala. No la dejes semanas sólo con la funda, en ese caso es mejor guardarla dentro de su caja en algún lugar resguardado.

Asegúrate de guardarla siempre en sitios secos. La humedad produce óxido, y una máquina oxidada está condenada. Por supuesto, los días de lluvia o mucha humedad no se te ocurra tener la máquina cerca de ventanas abiertas.

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